Un año más la selección de imágenes del
prestigioso premio de fotografía nos deja sin palabras y, en la mayoría de los
casos, sin aliento. La imagen del fotógrafo Paul Hansen ganadora de esta 56ª
edición es, podríamos decir, una imagen completa. Rabia, impotencia,
tristeza, desesperación, inocencia... todo se encuentra reflejado en las caras
de sus protagonistas. En la fotografía aparecen Suhaib Hijazi, de 2 años, y su
hermano Muhammad, de 3 años, que murieron al impactar un misil contra su casa
durante un ataque
Especial impacto me ha causado también el trabajo
titulado MIRELLA, del fotógrafo Fausto Podavini, en la que retrata la vida
diaria de una mujer de 72, que cuida, a tiempo completo, a su marido Luigi, con
Alzheimer. La magia del blanco y negro y la maestría de las composiciones convierten
a esta serie en un retrato psicológico magnífico, que sin duda merecía ganar el
primer premio en el apartado Historias.
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